Mondo Lirondo ha publicado un artículo sobre el concepto de la educación sostenible.Más información aquí sobre el artículo publicado en
http://www.diarioresponsable.com/20090116-la-educacion-sostenible.html
Preocupados por la situación actual de nuestras sociedades, de toda la humanidad y en concreto de nuestro planeta, las personas de bien nos planteamos cómo podemos hacer que las cosas cambien o tiendan a mejorar, a sabiendas de que los cambios a nivel mundial son lentos y difíciles y que conseguir un giro radical en nuestros hábitos resulta ser una utopía.
Hace ya años surgió el concepto de desarrollo sostenible, que desde su nacimiento hasta ahora se ha visto modificado y matizado en numerosas ocasiones.
En primer lugar cabe definir que algo o alguien es sostenible cuando está en equilibrio, se sustenta por sí solo. En segundo lugar, debemos ser conscientes del significado de vivir bajo las premisas de la sostenibilidad, porque, no significa exclusivamente cuidar del medio ambiente como hasta ahora se ha entendido.
Una sociedad que vive bajo las premisas de la sostenibilidad es aquella donde el ser humano, sus valores y sentimientos son el centro de nuestras actividades y, su felicidad, el objetivo final. Es una sociedad donde el empresariado cuida de los empleados y se preocupa por su bienestar. Es una sociedad donde se fomenta el respeto mutuo, la tolerancia, el cuidado del entorno, la paz, la amistad y todos y cada unos de los valores humanos que hacen a todas las personas vivir en armonía y felicidad.
El gran obstáculo que encontramos es cómo conseguir ese aprendizaje, cómo actuar de manera sostenible, cómo entender qué significa y cómo podemos hacer de nuestra vida una existencia sostenible. Son estas preguntas las que han hecho surgir la iniciativa de “La educación sostenible”.
La educación sostenible es la enseñanza de hábitos de vida basados en la sostenibilidad, acciones diarias que mejoran la sociedad y el medio ambiente enfocada en la infancia, la niñez y la juventud, trabajando bajo el lema “Así pensamos, así vivimos”.
La sostenibilidad bien entendida no dista mucho de lo que se ha venido enseñando en las escuelas desde siempre bajo la denominación de educación en valores. Es hacer hincapié en la repercusión que cada una de nuestras acciones diarias tiene sobre los demás y sobre nuestro entorno. Es un conjunto de valores que sitúan a todo ser humano en el centro de las prioridades.
La educación en hábitos de vida sostenibles es enseñar a las personas a respetarse a sí mismas, a respetar a los demás, a vivir en igualdad independientemente del sexo que tengamos o el color de la piel, a ser solidarios con las personas que lo necesitan en nuestra ciudad o en cualquier parte del mundo, a respetar nuestro entorno y nuestro planeta, a compartir los recursos, a consumir con responsabilidad, a tener un ocio sano y saludable, a aprender a vivir con alegría importándonos los demás, preocupándonos por los demás y teniendo una actitud de vida basada en la responsabilidad.
La finalidad de esta educación sostenible es conseguir sociedades más felices, menos egoístas, menos desmotivadas, menos estresadas y menos agresivas, en definitiva, más humanas. Trata de erradicar la injusticia, de fomentar la paz y la no violencia, de respetar a todos los seres vivos y el entorno que nos rodea.
Definimos la educación sostenible como la enseñanza de hábitos de vida basados en la sostenibilidad a través del aprendizaje a través de la acción y actuando los educadores como verdaderos modelos de sostenibilidad.
Los educadores son modelo de aprendizaje en el que se basan los niños y niñas para ver cómo se hacen las cosas en distintos ambientes y ámbitos de la vida cotidiana. El educador es el gran referente para ellos. Pues bien, basándonos en esto podemos deducir que una buena enseñanza es aquella en la que el educador actúa como modelo de los niños, niñas y jóvenes y aplica en su vida cotidiana aquellos conceptos que enseña.
Todos somos conscientesde que durante la infancia y la niñez se produce el afianzamiento de conductas, el aprendizaje de hábitos y costumbres. Es por esto que debemos dar la importancia que se merece a la enseñanza de la sostenibilidad en edades tempranas.
Consciente de la necesidad de cambiar los hábitos de vida de la humanidad, la Organización de las Naciones Unidas ha establecido el decenio para la educación en desarrollo sostenible (EDS), donde insta a todas las instituciones internacionales, centros educativos y organizaciones dedicadas a la educación a enseñar a toda la juventud cómo son los modelos de vida sostenibles.
SI enseñamos en la infancia, niñez y juventud el concepto de desarrollo sostenible y los hábitos de vida basados en la sostenibilidad podemos hablar de un futuro esperanzador en la búsqueda y consecución de sociedades sostenibles, humanas, respetuosas, ricas en valores, satisfechas y felices.
Aportemos algo a la trasformación que la sociedad demanda desde hace ya tiempo y que exige un cambio de hábitos, de vida, de costumbres, de repartos.
¡Trabajemos por un futuro mejor, apostemos por la educación sostenible!
